Corona de Aragón
Volver a Nuestra Historia
Debido a una crisis dinástica por la sucesión de Sancho IV, el infante Fernando de la Cerda, un aspirante ilegítimo a la Corona de Castilla, pidió ayuda a Jaime II de Aragón a cambio de donarle en caso de conseguir la Corona, el Reino de Murcia. Aprovechando la situación, Jaime II procedió a la conquista del Reino de Murcia.
Alicante fue conquistada en abril de 1296, a pesar de la resistencia del alcaide del Castillo Nicolás Peris, terminando con la soberanía castellana. La conquista fue facilitada por los colonos cristianos de origen catalán o aragonés. Aun así, Jaime II respetó los privilegios e instituciones anteriores aunque adaptándolas a la nueva situación política, particularmente después de la incorporación de Alicante al Reino de Valencia.
Durante el Siglo XV Alicante continuó creciendo y una prospera agricultura orientada hacia la exportación impulsó un notable desarrollo del puerto y una clase media que controlaba el gobierno municipal. El único conflicto bélico fue la guerra con Castilla de 1430 que no tuvo excesivas consecuencias. La población continuó en aumento y este progreso sirvió de justificación a Fernando II el Católico para otorgarle el título de Ciudad en 1490.
