Entrevistas a Ángel Luna González
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Ángel Luna González (Madrid, 1952), ha representado a los ciudadanos como Diputado del Congreso, Senador, Diputado en las Cortes Valencianas y Alcalde de Alicante; fue también Conseller en la etapa preautonómica de la Comunidad Valenciana y en el primer Gobierno autonómico. En la actualidad es el portavoz del PSPV en las Cortes Valencianas. Esta relación pone de manifiesto la pasión de Ángel Luna por la actividad política, por la política con mayúsculas, pero no su dependencia de ella, ya que durante once años ha trabajado en el sector privado: en dos empresas y en un despacho profesional.
En un portal dedicado a la ciudad de Alicante parece lógico que la primera pregunta sea ésta:
¿Por qué eligió Alicante para vivir?
Es una larga historia. Yo vine a Alicante, en 1975, para estar seis meses preparando el proyecto de un despacho laboralista relacionado con el PSOE, que habría de montarse en Madrid. Cuando pasó el plazo ya no tenía ganas de volver a vivir en Madrid. Me gustó mucho la vida en Alicante y decidí quedarme… y hasta hoy.
¿Qué le llevó, ya desde muy joven, a dedicarse a la actividad política?
Una pulsión ética, de compromiso con la sociedad y, sobre todo, con los más desfavorecidos que aprendí de mi padre. Cuando yo empecé todavía vivía Franco. La falta de libertades era asfixiante y las desigualdades eran insoportables. Había que hacer algo por cambiar las cosas. Había que luchar por un futuro diferente.
De sus puestos de representación política ¿Cuál le ha resultado más gratificante?
En todos he trabajado a gusto y todos me han producido satisfacciones y decepciones. Seguramente he vivido con más intensidad la Alcaldía de Alicante, porque el cargo así lo exige cuando quieres cumplir con tu obligación.
¿Por qué abandonó la actividad política en 1996?
Por los enfrentamientos internos que se produjeron, entonces, en el Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Alicante. No estaba dispuesto a dedicar la mayor parte de mi tiempo a defenderme de los ataques de otros compañeros y decidí buscarme la vida en la calle, decisión de la que no me arrepiento.
¿Por qué ha regresado a la actividad política en 2007?
La situación del Partido es muy distinta ahora. Vino a buscarme Ignasi Pla y me ofreció trabajar en un proyecto dirigido a cambiar las cosas en la Comunidad Valenciana. No me gusta lo que está haciendo el gobierno de Camps y he vuelto a sentir la llamada del compromiso social, la presión interior que te empuja a hacer algo por mejorar la sociedad en la que vives.
Su paso por la actividad profesional y su servicio a empresas privadas ¿le ha sido útil en esta nueva etapa de actividad política?
Creo que sí. He aprendido muchas cosas trabajando en la economía real. He pasado por experiencias que me pueden ayudar mucho a la hora de tomar decisiones en mis nuevas responsabilidades. Trabajar en la calle te permite mirar la política desde otra óptica, óptica que no tienen ni los políticos en ejercicio ni los funcionarios.
¿Qué balance hace Vd. de estos meses como responsable del Grupo Socialista en las Cortes Valencianas?
El balance no puede ser muy positivo. El Partido Popular y, singularmente, el Presidente Camps no tienen ningún interés en que las Cortes cumplan con su función. No buscan el debate, sólo están interesados en la propaganda y para eso no necesitan a las Cortes. Su estilo de gobierno tiene mucho que ver con el autoritarismo y poco con los hábitos democráticos. No soportan el control de la gestión del gobierno que es consustancial con la labor de la oposición en cualquier país democrático. Disponen de un Reglamento de las Cortes aprobado en la pasada legislatura, de forma unilateral, sólo con sus votos, con el que han conseguido maniatar a la oposición. Su mayoría decide lo que se hace en cada momento y no se respetan ni los más elementales derechos de los diputados. La Presidenta de la Cámara no está al servicio de su papel institucional sino a las órdenes del Presidente Camps, que es el que ha decidido que ocupe ese puesto.
Los recientes resultados electorales, a la vez que han permitido al PSOE mantener el gobierno de España, han puesto de manifiesto una notable debilidad de las posiciones socialistas en la Comunidad Valenciana. ¿A qué se debe que, después de más de doce años en el gobierno, el PP no parezca desgastarse, sino que, por el contrario, mantenga una sólida ventaja sobre el PSPV-PSOE?
Es un tema muy complejo y haría falta mucho tiempo y mucho espacio para analizarlo. Si tuviera que destacar una causa, diría que lo fundamental es el control absoluto que el PP tiene sobre el espacio de la comunicación audiovisual en esta Comunidad. Los medios audiovisuales representan un papel fundamental en la configuración de las opiniones políticas de los ciudadanos. Lo que no está en los medios no existe para la política. Para los temas de la Comunidad los ciudadanos sólo se pueden informar en la televisión autonómica y en las locales, dado que las televisiones generales de España apenas dedican tiempo a este tipo de temas. Pues bien, el abuso que el PP hace de Canal Nou (dirigido por el ex-jefe de prensa de Camps) es verdaderamente escandaloso y la inmensa mayoría de las televisiones de ámbito menor tienen un clarísimo sesgo derechista, pues han sido concesiones del Consell a favor de sus amigos. Los medios audiovisuales construyen la “realidad política” que ven los ciudadanos cada día. Por eso Camps puede decir que el Gobierno de Zapatero ha desprogramado el AVE a la Comunidad Valenciana, por ejemplo y no pasa nada.
Desde luego que hay otros factores, pero éste, para mí, es el más importante. Eso no quiere decir que nos vayamos a conformar con la situación. Contra Franco tampoco teníamos televisiones y fuimos capaces de cambiar las cosas.
¿Qué se debe hacer para poner remedio a esta situación?
Lo primero que debemos hacer es analizar en profundidad el escenario que tenemos, detectar los problemas y actuar sobre ellos. Yo sostengo que, en relación con el círculo de hierro mediático que nos han colocado, no podemos actuar solos los socialistas valencianos. Necesitamos, y mucho, la colaboración del Gobierno central. También tendremos que hacer cambios en el Partido, pero esto es largo de contar.
¿Qué retos tiene, a su juicio, la Comunidad Valenciana para los próximos años?
El principal reside en la situación económica. Nuestro modelo de crecimiento está agotado y el Consell no está haciendo nada por afrontar las dificultades. Nos han llevado a un endeudamiento que dobla el de la media de las Comunidades españolas, en relación con el Producto Interior Bruto y eso va a pesar como una losa sobre la capacidad de actuación de este Consell y de los futuros.
También me parece importante trabajar por mejorar la calidad de nuestra democracia. La libertad, la posibilidad de ejercer el control, el respeto al adversario y el diálogo son valores imprescindibles que hay que fomentar para tener una sociedad potente y económicamente eficiente.
En 1995 el Partido Socialista perdió la alcaldía de Alicante y, desde entonces es alcalde Díaz Alperi. Vd. perdió aquellas elecciones. Con la perspectiva del tiempo pasado, ¿a qué atribuye aquella derrota?
Supongo que cometimos algunos errores, yo desde luego soy consciente de haber cometido muchos pero, además, creo que el momento político no era especialmente favorable a los socialistas.
¿Qué juicio le merece la gestión de Díaz Alperi?
El estado de la Ciudad habla por sí solo. No ha habido proyecto de Ciudad y eso se nota. Tampoco ha habido una especial dedicación a las tareas de gobierno municipal. Tengo la sensación de que el actual Alcalde pasa bastante de los problemas de Alicante. Sus preocupaciones parecen estar en otro sitio.